Recibimos la invitación para conocer la propuesta gastronómica de Península Nuevo Vallarta.
Ya conocía el concepto de condominios en Puerto Vallarta, y había que conocer este otro.

Desde que llegamos, el servicio fue excelente, cerraron el restaurante del interior de los condominios para atendernos.
Nos recibió un mesero muy amable y posteriormente llegó la Chef a presentarse.

Quedamos sorprendidos ya que la chef tiene apenas 24 años y es la encargada del lugar y dos clubs de playa más, pero al ver su profesionalismo y su trabajo entendí por qué tiene un puesto tan importante a pesar de su corta edad.

Nos envío una entrada para abrir el apetito, guacamole con un poco de queso, mientras comenzaban a preparar nuestros alimentos.

El clima era perfecto (ya que afuera hacía un calorón) y mientras observábamos el lugar, llegó el mesero con el primer platillo, un bocadito de camarón con salsa de mango y chile de árbol.
Estaba muy rico, el camarón era salteado y contrastaba bastante bien con el sabor dulce/picosito de la salsa.
bocadillo
Posteriormente llegó a nuestra mesa un ceviche colombiano, bastante refrescante, ya que llevaba un poco de mango y un twist de jugo de toronja, lo que ofrecía un
sabor bastante agradable al paladar.
cevichec
Mientras comíamos el ceviche, un aroma bastante familiar llegó a mi desde la cocina, uno inconfundible que me abre el apetito desde que comienzo a olerlo. ¡Olor a tocino!
Así que esperaba con ansias el plato fuerte…

Llegó el turno de este… una corona de camarones flameados al vino blanco, amarrados por una tira de tocino, sobre una cama de salsa de coco.
Una delicia en todos los aspectos, tanto, que estuve tentado a dejar la cámara a un lado y comenzar a devorar el platillo, pero pues… gajes del oficio, me tocó aguantarme las ganas y fotografiar el platillo primero. (¡Lo que hago por ustedes!)
corona
Después de devorar mi plato fuerte, se comenzó a asomar el postre, que para ser honestos, nunca he sido una persona que deje espacio para estos, soy de los que prefiere comer más “comida” que entrarle al postre, muy pocos son los que llaman mi atención, y este fue uno de ellos, el tamaño perfecto para llenar ese ultimo espacio que había en mi estómago, sin tener que pedir una grúa para que me remolcara al terminar de comer.
Era un choco flan de excelente consistencia con una salsa muy diferente, esta era de chile pasilla, con esto les digo todo : limpié el plato.
chocoflan
Por si esto fuera poco, al terminar, la chef nos invitó al club de playa para degustar también sus bebidas, mientras tomábamos un poco de sol a la orilla de la playa.

Tuvimos la oportunidad de probar las micheladas y un coco con tequila y arándano bastante rico, sin duda toda una grata experiencia.

Ahora ya tienen una opción más para visitar en sus vacaciones de verano, en lo personal me gusta conocer lugares nuevos y este superó mis expectativas.

Enhorabuena a la Chef por sus excelentes platillos, y su profesionalismo en todo momento.